960 725 026 clientes@talenmo.es

«Hacemos magia cuando encajamos todas las competencias en un mismo foco»

La experiencia del cliente

 

 

OCEANOGRÀFIC

 

Me ficharon para un fantástico trabajo por mi conocimiento sobre acuarios. De otras cosas, como de ventas, no tengo ni idea, pero de acuarios sé todo lo que hay que saber. Todo. Pregúntame lo que quieras.

Así que en el Oceanogràfic de València pensaba que trabajaría de lo mío, pero debo deciros que es mucho más que un acuario. Allí te enseñan a amar el mar. 

Y ahora os cuento el porqué.

El sitio es increíble, no únicamente por sus característicos edificios que simulan nenúfares, sino por sus más de 15.000 animales de 600 especies distintas: tiburones, delfines, tortugas, medusas… ¡y hasta belugas!. Una vez accedes, te sumerges en un viaje submarino por todos los océanos del planeta. 

Mi trabajo como acuarista en el Oceanogràfic fue una de las experiencias más fascinantes e instructivas de mi vida. No sólo aprendí a mantener los acuarios en buenas condiciones, sino que me impregné de todo el amor y el cariño de sus profesionales hacia todos los animales, desde el más grande, como el león marino, hasta el más pequeño, como el pez payaso. ¡Sí! El famoso Nemo.

No os hacéis una idea de la suerte que tuve trabajando en un sitio como este. Es más, mientras paseo por sus instalaciones recuerdo a mis padres -unos apasionados del mar- cómo soñaban en enrolarse como buzos en la tripulación del Calypso, a las órdenes del capitán Cousteau, y me doy cuenta del privilegio que tengo. 

Al cabo de un tiempo, pasé a formar parte del área de ventas del Oceanogràfic y me di cuenta de la importancia que tiene crear una buena experiencia al visitante; de hacerle ver que aquí cuidamos el mar y que nuestros animales cumplen una función imprescindible para mejorar la vida de los que viven fuera.

Mi nueva función estaba muy relacionada a la que hacía con los acuarios -cuidar y amar a los animales- pero ahora debía trasladarla a todos los visitantes y los consultores de Talenmo nos ayudaron con una fórmula mágica.

Una fórmula que incluye que cada uno de los expertos que trabajamos aquí llevemos al máximo nuestras competencias especializadas, claro. Pero solo hacemos magia cuando encajamos todo eso con un único foco: la experiencia del visitante.

Y lograrlo requiere otras competencias, a un nivel tan alto como el de cada uno de nosotros. Unas competencias que aprendimos con Talenmo y que incorporamos a la cultura de nuestra empresa.

¿Que qué hizo Talenmo? Bueno, lo hicimos juntos. 

No es fácil de explicar, pero voy a tratar de hacerlo.

Quien tiene acuarios en casa sabe que su mantenimiento no consiste únicamente en abrir el grifo y llenarlos.

Pues construir una experiencia inolvidable es similar. No se trata de meter a las personas en unas instalaciones ni marcar los pasillos con el recorrido. Esto va mucho más allá.

Crear experiencia implica identificar cada factor que influye, ver cómo influye, dimensionarlo correctamente, combinarlo y sincronizarlo con otros.

Además, con Talenmo aprendimos que cada segundo y cada instante no es igual que el otro, no tienen el mismo peso.

Durante todo el tiempo que un visitante pasa en el Oceanogràfic hay unos momentos realmente especiales, muy distintos. La diferencia entre una buena experiencia y una inolvidable está en gestionar justo esos momentos al máximo.

Ahí se construye la magia.

Para mí, tal vez, el momento más revelador fue cuando nos convertimos en visitante. Nos pusimos de verdad en sus zapatos, vimos con sus ojos, nos sorprendimos e ilusionamos como ellos.

Recuerdo que nos preguntaron cuál es nuestra misión, lo tuvimos muy claro: somos cuidadores de los océanos. Y esto no es nuestro dicho ni nuestro lema. Es nuestra experiencia y razón de ser.

Con todo ello os vengo a deciros que lo importante está en cómo y qué siente el visitante cuando pasea por nuestros acuarios. 

Y a eso me dedico ahora, a crear una experiencia mágica e inolvidable a los miles de visitantes que cada año vienen a aprender cómo amar el mar.

hemos aprendido que con pequeños gestos podemos conseguir grandes objetivos. 

Para la Fundación esto no es un dicho, ni un lema. Es nuestra experiencia y la razón de ser del Oceanogràfic. 

Por ello, no nos resulta ajeno todo lo que da valor a la sostenibilidad del medio ambiente marino allá dónde se produzca. 

La publicación que hoy vamos a presentar en el Auditorio Mar Rojo sobre la biodiversidad marina se alinea perfectamente con los sueños y las realidades del Oceanogràfic y de su Fundación, con el objetivo de acercar a toda la sociedad la problemática que sufren nuestros mares y océanos -los pulmones del planeta- y conocer las claves para poder mejorar su salud y, en consecuencia, la de todos nosotros.  

Lo cual servirá, sin lugar a duda, para crear conciencia y construir un mejor futuro para las siguientes generaciones.