Todos queremos formar parte de algo grande, tener una historia que contar. Dedicar nuestro tiempo, nuestras energías y nuestro talento a un proyecto que realmente valga la pena. 

Lo que tradicionalmente hemos llamado orgullo de pertenencia y que en una de sus definiciones reza así

“Orgullo de pertenencia: en qué medida cada empleado se siente orgulloso por su trabajo, analizando sus sentimientos con respecto a su tarea, a su equipo de trabajo y a la propia empresa.”

Lo siento, no me gusta nada. ¿Orgulloso de su trabajo? ¿Sentimientos respecto a una tarea? Me parece que, una vez más, el foco está puesto en la empresa y en las tareas en lugar de en las personas, sus sueños e inquietudes. Las personas se ilusionan por las historias, empatizan con las personas y buscan la felicidad propia y de la gente de su alrededor.

Las personas se ilusionan por las historias, empatizan con las personas y buscan la felicidad propia y de la gente de su alrededor.

Si ponemos el foco en las personas pondremos el foco en sus experiencias. La vida es la suma de experiencias y todas cuentan.

Por esa razón el moderno concepto de Employee Experience (EX) es mucho más que hacer unas oficinas modernas, una fiesta en navidad, o un torneo de Padel para hacer equipo. Por eso el Employee Experience es más que una acción de recursos humanos. EX es una decisión estratégica que implica a toda la organización. 

Una de las principales ventajas de poner al empleado en el foco es la retención y captación del talento. 

Empresas como Disney te invitan a “vivir una aventura cada día” 

NBC Universal te dice “Haz que ocurra”

La revista TIME: “Ayúdanos a contar historias que marquen la diferencia”

Todas te incitan a hacer algo más que a trabajar en una cafetería de un parque temático, ser técnico de sonido o redactor en una revista.

Todas intentan hacerte partícipe de una historia que va más allá de la tarea concreta que realizas.

En una gran historia, en un gran proyecto, todo el mundo suma, desde el director general al empleo menos cualificado de la cadena todos son cómplices del éxito.

Esa historia es lo que tradicionalmente se ha llamado Misión – Visión – Valores.  Este sin lugar a dudas es el primer EX: Saber, conocer y comprender de qué formamos parte.

A partir de ese momento, y al igual que trabajamos el Customer Experience, hay multitud de puntos en que poder mejorar y trabajar la experiencia del empleado, pero son tres los ámbitos clave en los que deberíamos trabajar:

-El orgullo de formar parte de algo grande (Misión, visión y valores) y la contribución a la sociedad

-La propuesta de valor que la empresa ofrece a cada persona a nivel individual y en los momentos de la verdad de la carrera profesional

-El bienestar físico y psicológico

Los beneficios con los que nos encontramos vale la pena la inversión y el esfuerzo realizado en esta área:

-La mejora del compromiso y la retención del talento

-Ese compromiso afecta directamente a los resultados de la empresa

-Y además tiene un efecto multiplicador en la credibilidad y reputación de la empresa. 

¡Una última reflexión! Las experiencias de los empleados existen, lo queramos o no. Así que os propongo que os pongáis manos a la obra y comencéis a trabajar en ello. Hay mucho que ganar y nada que perder.

Podéis empezar vosotros mismos con pequeñas acciones pero si necesitas ayuda para poner en marcha un gran proyecto no dudes en contar con el #equipoTalenmo. Estamos aquí para impulsar a tu equipo!